Los futbolistas del Barcelona, en los partidos de casa, acostumbran a llegar al Camp Nou en coches particulares. Los tiempos de concentración hace años que pasaron a mejor vida. El club azulgrana, sin embargo, se ha visto obligado también a cambiar las rutinas de sus jugadores ante el clásico de este miércoles, condicionado por las concentraciones organizadas por Tsunami Democràtic a partir de las cuatro de la tarde en los aledaños del estadio.

Tal y como avanzó Mundo Deportivo, y en una información que el Fútbol Club Barcelona no confirmó oficialmente dadas las precauciones de seguridad aconsejadas por los Mossos d’Esquadra, los jugadores azulgrana se concentrarán en el Hotel Sofía. Es decir, el mismo emplazamiento escogido por el Real Madrid dada su extrema cercanía con el Camp Nou (apenas 500 metros por la avenida Joan XXIII, precisamente uno de los puntos escogidos por Tsunami para concentrar a sus seguidores).

Está previsto que tanto el Barcelona como el Real Madrid hagan el trayecto en autocar y bajo la escolta de los Mossos, responsables del dispositivo y que contarán con unos 1.000 efectivos (a los que habrá que añadir los cerca de 2.000 agentes de seguridad privada contratados por el club y que desarrollaran sus tareas en el interior del Camp Nou).

Los Mossos tienen previsto tener bajo control las calles adyacentes al estadio barcelonista desde la mañana del miércoles. Según informó el pasado viernes el Comisario en jefe del cuerpo, Eduard Sallent, el perímetro será en un principio “poroso”. Es decir, se permitirá la circulación al menos hasta la tarde. El blindaje debería ser ya total al paso de los autocares de los equipos.

MÁRQUEZ HARÁ EL SAQUE DE HONOR

Por otra parte, el piloto español Marc Márquez, ocho veces campeón mundial de motociclismo, será el encargado de efectuar el saque de honor del clásico. El piloto de MotoGP, reconocido seguidor culé, es un habitual del Camp Nou, estadio al que acude siempre que sus compromisos en el Mundial se lo permiten.

El Clásico será el tercer partido que presencie este año en el estadio, después del Barça-Atlético de Madrid (2-0) que casi aseguraba el título de Liga a los azulgranas la temporada pasada y también la remontada en los cuartos de final de Copa del Rey contra el Sevilla (6 -1), que se jugó unas semanas antes.